VOXLOCALIS #86

ACTUALIDAD

 

 

 

Guido Echeverri Piedrahita [1]

 

 

Cuando en el año 2015 los países agrupados en Naciones Unidas, firmaron una declaración en la cual se comprometían con metas concretas, cuantificadas y enmarcadas en el tiempo, para erradicar la pobreza en varias de sus dimensiones: hambre, enfermedad, bajos ingresos, falta de vivienda digna, exclusión social, educación y sostenibilidad ambiental, entre otras, cuyo límite de cumplimiento sería el año de 2030, lo que se firmó fue una declaración universal que busca reorientar las políticas públicas de cada uno de los países firmantes en pos de asegurar un desarrollo sostenible, no sólo para la población sino, también, para el planeta.

 

En esta historia, en este esfuerzo mundial que, contra viento y marea, se ha abierto paso en la conciencia de dirigentes políticos, empresariales, religiosos, sociales, deportivos, culturales, activistas de los derechos humanos, ecologistas, ciudadanos del común, jóvenes idealistas, ¿qué papel jugamos nosotros, los municipalistas? Es bueno recordar al físico, ingeniero, matemático e inventor griego, Arquímedes cuando dijo aquella célebre frase: “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. Pues bien, nosotros, los dirigentes políticos de los municipios de Iberoamérica, los gobernantes, por nuestro compromiso con nuestras comunidades, por el mandato popular que hemos recibido de ellas, por la conciencia política amplificada por nuestra experiencia, por la responsabilidad que tenemos de no ser inferiores a los desafíos que nuestros cargos nos imponen, tenemos la oportunidad histórica de contribuir, con nuestras políticas públicas y con nuestros planes de desarrollo, a cambiar, al menos, el rumbo de nuestros territorios para buscar que el desarrollo sea más amable y amigable con el medio ambiente.

En concreto el ODS 17 nos invita a generar alianzas para poder lograr el cumplimiento de los ODS y nosotros como Municipalistas y en el marco de nuestras agendas como autoridades electas en nuestros territorios, debemos garantizar espacios para el intercambio, la escucha atenta a la ciudadanía y el diálogo permanente entre los distintos agentes presentes en la sociedad, para que en un ejercicio democrático multinivel y multiactoral se logre la tan anhelada gestión pública cocreativa entre administraciones y ciudadanía.

 

En el caso de Colombia y concretamente en Caldas, nuestro territorio ha promovido la asociatividad con los otros actores de la sociedad civil como las otras ramas de poderes públicos, las instituciones internacionales, las autoridades locales, los representantes de las etnias, los medios de comunicación, la comunidad académica, etc. Ejemplos de esto son: I) la socialización de nuestras plataformas de transparencia y seguimiento del Plan de Desarrollo con la Sociedad Civil, Organizaciones No Gubernamentales, Medios de Comunicación,; II) la participación de la academia representada por los expertos y docentes de la Alianza SUMA en el análisis y evaluación del Plan de Desarrollo de Caldas 2016 – 2019; III) la búsqueda de mecanismos de cooperación con Banca Multilateral y entidades internacionales; IV) el intercambio de conocimiento con el gobierno de India;  V) la formalización de la inversión del Fondo de Prosperidad del Reino Unido en Caldas; VI) los intercambios culturales con el Gobierno de Francia; entre otros.

 

A diferencia de los ODM, que fueron una agenda de desarrollo global diseñada exclusivamente por los gobiernos, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus ODS es el resultado de un proceso intergubernamental abierto e inclusivo y con activa participación de actores no gubernamentales estratégicos para su consecución. El texto de la Agenda 2030 reconoce la necesidad de adoptar un enfoque multiactor, que involucre a todos los actores del desarrollo, entendidos como Gobiernos, representantes de las otras ramas de poderes públicos, las instituciones internacionales, autoridades locales, representantes de diferentes etnias, organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, los medios de comunicación, la comunidad científica y académica y la ciudadanía.

 

En el caso del ODS 17 nuestro territorio se ha destacado en el contexto nacional por el trabajo interinstitucional, estamos convencidos que una acción coordinada del estado a nivel local con la sociedad civil, las organizaciones es fundamental para avanzar en el desarrollo, para ello es necesario garantizar transparencia, eficiencia en el gasto y contar con un proceso permanente de rendición de cuentas.

Si pensamos este desafío como comunidad Iberoamericana, sumando el trabajo de todos/as los y las Municipalistas que trabajamos en los gobiernos de la región, y en mi calidad de Presidente de la Unión Iberoamericana de Municipalistas (UIM), el reto  debe estar enfocado, de manera unificada, en lograr que el mundo que nos ha tocado construir y que legaremos a nuestros hijos y nietos, sea mejor, mucho mejor que el que nos dejaron nuestros padres y gobernantes del siglo pasado. ¿Cuál es la fórmula? ¿Cómo será nuestro aporte? … la respuesta no es sencilla, pero precisamente el ODS 17 nos da la oportunidad de aplicar políticas públicas que busquen el bienestar general de nuestras comunidades, empoderando a la ciudadanía y a la sociedad civil como el gran paso necesario para fortalecer nuestras democracias aún jóvenes que deben aspirar a la mirada pluralista y que debe contribuir a tener políticas más eficaces.

 

La participación de la gente en los procesos políticos es clave para asegurar políticas inclusivas y eficaces, así como para construir Estados responsables y legítimos, que estrechen las brechas de inequidad, que sigue siendo el gran problema de nuestras naciones.

 

Fijarse objetivos no garantiza que logremos obtener los resultados, pero si nos marcan una ruta, un camino, una claridad sobre los aspectos en los que debemos enfocarnos para llegar a esta meta. Nosotros, los municipalistas de Iberoamérica, sabemos cuáles son esos 17 objetivos que debemos cumplir para lograr un desarrollo sostenible, no sólo en el 2030, sino dentro de muchos milenios más. Lo importante es que tengamos conciencia sobre la importancia de nuestras acciones en procura de lograr esos objetivos, porque lo que tenemos en común nos hace fuertes para avanzar.

 

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[1] Gobernador Departamento de Caldas, Colombia y Presidente de la Unión Iberoamericana de Municipalistas

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María Fernanda Ortigoza Acosta  (   México )

Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Veracruzana, Diplomado en Marketing de Museos y Centros Culturales, Voluntaria en Centro Mexicano para el Desarrollo Local en temas de Derechos Humanos, Género y Niñez.